El Teatro del Pueblo, así como el conjunto arquitectónico aledaño al mercado Abelardo L. Rodríguez del que forma parte, surgió por iniciativa del Departamento del Distrito Federal según diseño del arquitecto Antonio Muñoz. Está considerado como el primer teatro integrado a un proyecto que conjuga los servicios culturales con los de abasto y distribución de alimentos; fue producto de la readecuación de las instalaciones del antiguo Colegio Jesuita de San Gregorio. Fue adaptado entre 1933 y 1934 e inaugurado con el nombre de Teatro Cívico Álvaro Obregón. Durante el sexenio del ex presidente Lázaro Cárdenas se transformó en Teatro del Pueblo, título más acorde con las funciones a las que originalmente estaba destinado: la educación de las clases populares.
Su escenario ha sido utilizado para espectáculos de teatro, cine y música, así como para todo tipo de eventos cívicos y culturales. Ha sido objeto de dos restauraciones importantes: la primera en 1983, con motivo del III Encuentro de Teatro Estudiantil; y la siguiente en 1986, a raíz de los daños ocasionados por los sismos de 1985 que afectaron tanto la estructura del inmueble como los murales que desde 1935, realizó en sus paredes un grupo de pintores bajo la dirección de Diego Rivera. Fue reinaugurado el 19 de marzo de 1987 con un recital de piano a cargo de Hervé Billaut y un concierto de canciones mexicanas e internacionales interpretadas por Andrea Cataño.
Una marquesina en Venezuela 72 anuncia el nombre del lugar: Teatro del Pueblo.
Pablo O..Higgins (1904-1983) dirigió a los 10 artistas mexicanos y extranjeros en el proceso de creación de los murales. Estas piezas ocupan el cuarto lugar de importancia en el Distrito Federal (SEP, Bellas Artes y San Ildefonso).
El trabajo mural en su conjunto realiza un retrato de su tiempo: los problemas de la clase obrera, la explotación por parte de los patrones, las carencias en el campo, o las postales capitalinas donde la marchanta va al mercado y escoge frutas y verduras traídas de lugares lejanos.
Su escenario ha sido utilizado para espectáculos de teatro, cine y música, así como para todo tipo de eventos cívicos y culturales. Ha sido objeto de dos restauraciones importantes: la primera en 1983, con motivo del III Encuentro de Teatro Estudiantil; y la siguiente en 1986, a raíz de los daños ocasionados por los sismos de 1985 que afectaron tanto la estructura del inmueble como los murales que desde 1935, realizó en sus paredes un grupo de pintores bajo la dirección de Diego Rivera. Fue reinaugurado el 19 de marzo de 1987 con un recital de piano a cargo de Hervé Billaut y un concierto de canciones mexicanas e internacionales interpretadas por Andrea Cataño.
Una marquesina en Venezuela 72 anuncia el nombre del lugar: Teatro del Pueblo.
Pablo O..Higgins (1904-1983) dirigió a los 10 artistas mexicanos y extranjeros en el proceso de creación de los murales. Estas piezas ocupan el cuarto lugar de importancia en el Distrito Federal (SEP, Bellas Artes y San Ildefonso).
El trabajo mural en su conjunto realiza un retrato de su tiempo: los problemas de la clase obrera, la explotación por parte de los patrones, las carencias en el campo, o las postales capitalinas donde la marchanta va al mercado y escoge frutas y verduras traídas de lugares lejanos.